
El Jardín Japonés se encuentra enclavado en el corazón del Parque 3 de Febrero, en el tradicional barrio porteño de Palermo. Es uno de los espacios verdes más bellos de la ciudad cuyos orígenes se remontan a 1967, cuando los Emperadores de Japón de ese entonces realizaron una visita a Buenos Aires.
Con el apoyo de la Fundación Cultural Argentino Japonesa, le ofrece a sus visitantes ocasionales la posibilidad de entrar en contacto con la cultura oriental y el cuidado del medio ambiente.

Cuenta con grandiosos espacios verdes muy preservados que se combinan con una serie de monumentos, senderos, puentes, estanques y diversos ejemplares de flores y árboles, que tornan al lugar en uno de los principales pulmones de la ciudad.
Ideal para disfrutar en familia, el Jardín Japonés se destaca por su paisaje incomparable, muy elegido para practicar la meditación.
Los puentes predominan en este paraje. Por citar solo algunos, se encuentran el Puente de Dios, característico por su curvatura, simboliza el camino al paraíso. En tanto que el Puente Truncado, que comunica el jardín con una pequeña isla, se halla adornado por una cascada
La Tipa y el Palo Borracho predominan entre los árboles autóctonos. Pero nada se compara con la belleza de las plantas japonesas como el Sakura, el Acer Palmatun, las Azalea y los clásicos bonsáis.
Además, en el Jardín Japonés, que se encuentra abierto al público durante todo el año, podrá comprar artesanías o participar de las visitas guiadas y de distintas actividades que allí se realizan.
Uno de sus principales encantos reside en el lago que contiene un gran número de peces Carpa, que para la cultura japonesa simboliza la imagen del varón y es emblema de varias celebraciones.
Por ello, si se encuentra en la búsqueda de un espacio tranquilo y ameno para pasar un rato en familia, el Jardín Japonés es el lugar indicado.



